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| Una imagen "normal" en Colombia |
Compañeros del POLO: se me hace evidente que tener la comida caliente
esperándolos al regresar a casa, no les permite advertir la cruda realidad que
sufre (no que vive), que sufren los millones de compatriotas hundidos en la
pobreza y la indigencia. Quisiera verlos explicándole a un desplazado, a un
campesino, a un vendedor ambulante, a un estudiante, que la izquierda se da el
lujo de expulsar y dividir fuerzas con un clarísimo y contundente argumento:
¡la doble militancia!
¿Hasta cuándo? Colombia es un país que me duele profundamente (el amor
es el preludio del dolor), y me duele porque llevamos matándonos hace ya
décadas; hemos naturalizado la violencia y la muerte; nos acostumbramos a no
poder estudiar porque no hay plata o peor aún, a enfermarnos y morirnos porque
no tenemos con qué pagar el hospital, que debiera ser gratuito… Nos acostumbramos a que no haya trabajo y a
que, cuando sale algo, en el mejor de los casos, sea un contratico de 3 meses,
con un sueldo mínimo, que no alcanza para nada. Nos acostumbramos a pagar impuestos
sin que se retribuya en inversión social, y pa’ colmo, ayudarles a los bancos
con el 4xmil. A que el 6% del PBI sea para la guerra. Sí, sí, ya sé… en su
lucha por la supervivencia diaria, la verdad es que el pueblo no tiene tiempo
ni energías para hacerse preguntas o enterarse de lo que pasa. Entonces,
ustedes como vanguardia dirigente popular con sus necesidades básicas
satisfechas, no sienten la urgencia de parar la guerra y de exigir los mínimos
derechos que una democracia liberal debe garantizar a sus ciudadanos.
Estamos en la olla, o ‘al horno’ como dicen los cumpas argentinos. Con
el poder que tiene la oligarquía, con los medios de comunicación de su lado,
con una dictadura disfrazada de democracia, bajo la que pensar diferente ya te
vuelve guerrillero, me pregunto, ¿son ustedes multiplicadores de ese discurso?
¿Pesan más vuestros intereses individuales –de los feudos que componen el POLO-
que el interés de una mayoría que sobrevive como puede?
Quisiera verlos, compañeros, explicándole a ese compatriota al que duele
el estómago vacío, ¡esa ‘cosa’ de la doble militancia! ¿Pero, es que acaso no
quieren todos lo mismo? ¿Qué les importa el sello, el nombre, el logo bajo el
que se actúa? ¿Qué es lo verdaderamente IMPORTANTE y URGENTE para ustedes?
¿Está la situación en Colombia como para
darse el lujo de expulsar a un amigo? ¿No les basta con los miles y miles de
muertos, de desplazados, de luchadores sociales metidos en cárceles
infrahumanas o en el exilio?
Izquierda colombiana: les vendría bien ir
de vez en cuando a los barrios de los pobres, bajarse de sus autos para andar
la calle ¡y por un ratico colocarse en el lugar de los que más sufren ese país
de mierda!
