17 de agosto de 2012

QUE LE EXPLIQUEN AL POBRE, ESO DE LA DOBLE MILITANCIA

Una imagen "normal" en Colombia
   Con indignación y tristeza recibí la noticia de la EXPULSIÓN del Partido Comunista – PC, del POLO. No milité en el PC pero en cambió integré desde sus inicios el POLO, desde sus orígenes como PDA, cuando aparecía como ese lugar común adonde ¡por fin!, confluiríamos los que queremos la democracia, la justicia social y la paz para Colombia.

   Compañeros del POLO: se me hace evidente que tener la comida caliente esperándolos al regresar a casa, no les permite advertir la cruda realidad que sufre (no que vive), que sufren los millones de compatriotas hundidos en la pobreza y la indigencia. Quisiera verlos explicándole a un desplazado, a un campesino, a un vendedor ambulante, a un estudiante, que la izquierda se da el lujo de expulsar y dividir fuerzas con un clarísimo y contundente argumento: ¡la doble militancia!
   ¿Hasta cuándo? Colombia es un país que me duele profundamente (el amor es el preludio del dolor), y me duele porque llevamos matándonos hace ya décadas; hemos naturalizado la violencia y la muerte; nos acostumbramos a no poder estudiar porque no hay plata o peor aún, a enfermarnos y morirnos porque no tenemos con qué pagar el hospital, que debiera ser gratuito…   Nos acostumbramos a que no haya trabajo y a que, cuando sale algo, en el mejor de los casos, sea un contratico de 3 meses, con un sueldo mínimo, que no alcanza para nada. Nos acostumbramos a pagar impuestos sin que se retribuya en inversión social, y pa’ colmo, ayudarles a los bancos con el 4xmil. A que el 6% del PBI sea para la guerra. Sí, sí, ya sé… en su lucha por la supervivencia diaria, la verdad es que el pueblo no tiene tiempo ni energías para hacerse preguntas o enterarse de lo que pasa. Entonces, ustedes como vanguardia dirigente popular con sus necesidades básicas satisfechas, no sienten la urgencia de parar la guerra y de exigir los mínimos derechos que una democracia liberal debe garantizar a sus ciudadanos.

   Estamos en la olla, o ‘al horno’ como dicen los cumpas argentinos. Con el poder que tiene la oligarquía, con los medios de comunicación de su lado, con una dictadura disfrazada de democracia, bajo la que pensar diferente ya te vuelve guerrillero, me pregunto, ¿son ustedes multiplicadores de ese discurso? ¿Pesan más vuestros intereses individuales –de los feudos que componen el POLO- que el interés de una mayoría que sobrevive como puede?
   Quisiera verlos, compañeros, explicándole a ese compatriota al que duele el estómago vacío, ¡esa ‘cosa’ de la doble militancia! ¿Pero, es que acaso no quieren todos lo mismo? ¿Qué les importa el sello, el nombre, el logo bajo el que se actúa? ¿Qué es lo verdaderamente IMPORTANTE y URGENTE para ustedes?

    ¿Está la situación en Colombia como para darse el lujo de expulsar a un amigo? ¿No les basta con los miles y miles de muertos, de desplazados, de luchadores sociales metidos en cárceles infrahumanas o en el exilio?
    Izquierda colombiana: les vendría bien ir de vez en cuando a los barrios de los pobres, bajarse de sus autos para andar la calle ¡y por un ratico colocarse en el lugar de los que más sufren ese país de mierda!